Una semana después del poderoso doble sismo que sacudió el norte de Venezuela, la red de cooperativas Cecosesola, galardonada con el Premio Right Livelihood, contribuye a coordinar las labores de asistencia, demostrando una vez más cómo la organización comunitaria puede ser un salvavidas en tiempos de crisis.
Mientras los equipos de emergencia continúan buscando personas sobrevivientes tras los potentes terremotos que golpearon Venezuela el 24 de junio, Cecosesola ha transformado sus instalaciones en la ciudad de Barquisimeto en centros de acopio de ayuda humanitaria.
A más de 300 kilómetros de las zonas más castigadas, voluntarios y voluntarias reúnen alimentos, agua, medicamentos, productos de higiene personal y ropa para trasladarlos a las comunidades afectadas en Caracas y La Guaira, donde los graves daños han dejado a miles de personas con necesidades urgentes.
«Frente a esta emergencia, sabemos que salir adelante es un esfuerzo colectivo», señaló la organización en su convocatoria pública de donaciones. «El apoyo mutuo y la colaboración siempre han sido nuestra mayor fortaleza, por eso hemos habilitado nuestros espacios como centros de acopio».
Un granito de arena
El primer camión con insumos donados partió de Barquisimeto el sábado pasado. «Estamos contactando organizaciones que puedan servir de puente para hacer llegar todo a donde más se necesita», explicaron. Además, profesionales de la salud de Cecosesola se trasladaron al epicentro para reforzar los servicios sanitarios desbordados por la magnitud del desastre.
«Este es nuestro granito de arena», repiten desde Cecosesola, aludiendo a que toda contribución suma, por pequeña que sea. La expresión es altamente significativa en este contexto. Según la NASA (siglas en inglés de la Administración Nacional de la Aeronáutica y del Espacio de Estados Unidos), alrededor de 60.000 edificios han quedado destruidos o dañados, mientras que la Organización de las Naciones Unidas estima que aproximadamente 15.000 familias han perdido sus hogares. Tan alarmantes como inciertas, las cifras de personas fallecidas, heridas y desaparecidas continúan aumentando a medida que se agota el tiempo para las tareas de búsqueda y rescate.
«La solidaridad es un tejido que se construye con información confiable, personas en terreno y una organización sólida», afirma la red cooperativa. Desde hace 58 años, Cecosesola impulsa sistemas comunitarios que permiten responder colectivamente a las necesidades mediante la cooperación y el trabajo compartido.
En 2022, Right Livelihood distinguió a Cecosesola por «establecer un modelo económico equitativo y cooperativo como alternativa sólida a las economías basadas en el lucro». Su labor ha demostrado cómo la confianza, la solidaridad y la organización horizontal pueden garantizar el acceso a la atención sanitaria, la alimentación y otros servicios esenciales, incluso en medio de prolongadas crisis económicas y políticas.
Esa misma experiencia en autoorganización contribuye hoy a que las comunidades respondan a una de las emergencias humanitarias más graves que atraviesa el país.





